Entradas y Corredores
Las entradas son una conexión entre el mundo de afuera y el mundo interior de nuestro hogar. Detrás de toda puerta principal asecha un area que representa un reto special de decoración. Dependiendo de la arquitectura del edificio, una entrada puede ser a lo sumo graciosa o a lo peor, puede estar desprovista de qualidades positivas totalmente. La entrada ideal tendría el lujo de ser espaciosa, suficientemente como para permitir cabida a más de dos personas juntas.
También permitiría mucha luz desde el techo así como de las paredes y un espejo por razones de vanidad (una mirada rápida antes de irse o despúes de llegar). Habría además un armario solo para los invitados, una atractiva mesa para poner flores, llaves, correspondencia y espacio para enseñar arte. Un hermoso y práctico piso de azulejo, alfombrado o al descubierto y pulido.
Las entradas influencian nuestros sentimientos y pensamientos cada vez que nosotros entramos a nuestro hogar o salimos al mundo. Los corredores también crean espacios de transición y deben de estar libres de objetos que distraen, de forma que la transición del exterior al mundo interior sea lo más suave posible.
Consejos para entradas y corredores
- Marque su territorio y haga su entrada claramente distinguible del resto de las puertas en su calle, con iluminación, canastas colgantes, árboles, y un nombre y número claramente visible.
- Prepare el ambiente de tal manera para que usted y sus invitados puedan experimentar el hogar; usando espejos y obras de arte positivas con mucha perspectiva.
- Deje los corredores y salas despejados y libres de desorden y obstáculos. Estos tendrán un impacto negativo sobre usted cada vez que llegue a casa. Manténgase al día con su correspondencia: almacene ordenadamente todo lo que tenga que ver con ello. El almacenar cosas ordenadamente darán una mejor primera impresión, y también le permitirá una mejor circulación de energía.
- Un abundante arreglo floral dará una bienvenida positiva y reflejará la hospitalidad del anfitrión. Haga un espacio en el corredor para dejar los zapatos afuera, ya que esto mantiene la energía del mundo exterior fuera del mundo interior de su santuario.
